sábado, 26 de marzo de 2011

LA FIESTA







Ya tenemos las fotos más esperadas de la famosa fiesta. Os pongo algunas, las más decentes, comprendereis que las otras las tengo guardadas en la carpeta llamada “cosas ¿incontables? de estas”.

Venga, las vamos viendo poco a poco.

En primer lugar tenemos una vista general del baile, aún no nos habían dado nada de beber, por supuesto:


La fiesta prometía, qué mona íbamos todas con los trajes de gala.




Aquí tenemos otra vista de la tripulación vestidas para la ocasión. Adivinais quien es el hombre?????????






Llegó un momento que a la capitana le dió por quitarse el vestido de Armani para volver a ponerse su uniforme. Es que a la capitana no le gusta destacar


Bueno no le gusta destacar, pero al vino le dió lo suyo. Mirad como acabó nuestra capitana, ¡como para fiarse de ella!. Desde entonces tiene un resfriado tremendo….. y lo gordo es que todavía se pregunta qué hizo esa noche!!!!












En la fiesta había dos elementos importantes, un piano divino que aún no sabía la que le esperaba



Y un ficus, al que nuestra Guria se empeñó en regar y regar…. Y regar más!




A partir de aquí os ofrezco las fotos más jugosas de todas, a algunas les pondré nombres, a las otras….. tambien que coño, que no hubieran bebido tanto!!!!


Asi quedó el piano

Del ficus no tengo fotos. Quedó tan mal que Tele 5 lo fixó para El Reencuentro.


Aquí os dejo la foto de la tuerta, sí la gran LARSSON, esa misma. Con lo noble que parece ser verdad? Pues para que veais como acaban los nobles cuando toman calimoxo barato

Y no digo nada del primo….. es que el MINISTRO no sabe tomar nada más que hiposulfitos. No pensaba que el alcohol hacía tantos estragos.



Casi mejor que no se hubiera recuperado porque pilló el micro......


.........y no había quien se lo quitara. Le dio por cantar y claro, su grupo favorito es:

Y siguió con los Village People, los chicos se animaron a bailar. (Aclaro que he cambiado las caras para lo de la protección de la imagen real)

Aquí podemos ver a Colunga bebiendo agua….…… que ella solo bebe agua eh?











Já, otra que no bebió nada de nada es Guria. Aquí la vemos posada en el piano. En esta foto se ve la cara porque se me olvidó enviarla al taller de pixelado.



Aquí os muestro un vídeo del baile, en primer término tenemos a Bento y Xumi bailando, (la del vestido amarillo hortera que se cruza para xupar cámara se coló en la fiesta, que nosotras íbamos todas monísimas, que conste. Y el que sale bailando solo despues es el Palpatine bailando, nótese que parece que está borraxo no? Pues sí lo estaba, pero el baile raro es por su cojera:






Y el ministro así








Si el Palpatine nos deleitó con el Pan Americano, Aza no se quedó a la zaga y nos bailó en la ¿barra?











Dice Salva que solo bebe Coca Cola, já




Gaudiosa tambien quedó algo regular solo:

















Bueno, bueno, qué os han parecido? Por supuesto tengo muxas más pero la entrada se carga muxo con tanta foto.

Ahora solo queda esperar a que el seguro cubra los gastos post fiesta porque si no no sé cómo vamos a terminar.

Y no, no vuelvo a organizar otra fiesta sin alcohol en el barco lo sepais, la próxima vez tendremos JB del bueno para el loro y para las demás cardhú.



Texto: Yo.

Proveedora de fotos: La Tuerta.

Taller de reparación de fotos (osease, pixdelado y demás xorras): Arreglillos lolimanxega.


domingo, 13 de marzo de 2011

EL BAILE DE LA VICTORIA por la tuerta de la Hesko

La vida es un baile que nunca sabes cómo termina

Con permiso de Antonio Skarmeta…

Solo le he robado el título. Le podía haber robado el contenido pero no me venía bien. El título y el subtítulo sí. Porque resulta que en estos momentos me parece que son casi, casi, dogma de fe.

Vamos a ver: ¿alguien sabe cómo va a terminar su vida? Si alguien lo sabe que se retire del blog inmediatamente que bastante difícil es escribir una entrada como para que venga un listo a fastidiártela.

Bien… no veo manos levantadas… continuamos a bingo…

¿Cómo vamos a saber cómo va a terminar nuestra vida si ni siquiera recordamos cómo empezó? Sí, sabemos que nacimos un día y lo contentos que se pusieron nuestros padres ese día y que las abuelas discutieron porque las dos querían ser las madrinas y la tía Loli y la tía Mari no se hablan desde ese día porque las dos se empeñaron en imponer sus nombres y, al final, ganó el Santo del día. Vamos que, más o menos, todos nacimos sembrando la discordia en nuestras propias familias pero eso es lo que nos han contado (sobre todo la tía Mari que es muy pesada y muy cotilla) ahora… saberlo, saberlooooooooo… pues no.

Y tampoco sabemos cómo se va a desarrollar. Tenemos más o menos claro lo que nos ha ido pasando. A veces se nos pone una sonrisa de oreja a oreja recordando ciertos acontecimientos y otras veces... otras veces desearíamos no haber hecho jamás cosas que hicimos y por las que parece que jamás dejarán de pasarnos la factura, una y otra vez, una factura que parece que jamás dejaremos de pagar…

Pues no. Las facturas se pagan una vez. Y ya está. Se guardan en un archivador y si alguna vez, a alguien se le ocurre reclamarnos, se le enseña la factura y se le dice: “mira bien: PAGADO”. Y ya está. No hay más cera que la que arde.

Y se sigue viviendo. Y no sabemos lo que va a pasar. Porque lo mismo te puede tocar la lotería. Para eso es conveniente comprar el décimo, claro. O resulta que tu hijo coge una raqueta y se le da bien y te recorres medio mundo viendo al niño ganar ensaladeras y tupperwares. ¿Y si la niña te sale artista y le dan un Oscar? ¿No se lo han dao a Penélope Cruz? ¿Por qué va a ser menos tu niña?

Y a lo mejor, no pasa nada de todo eso. A lo mejor, simplemente, un día te levantas y descubres que has encontrado el equilibrio. Y como ya has encontrado el equilibrio resulta que ya puedes bailar. Y te das cuenta de eso, de que la vida es un baile que nunca sabes cómo va a terminar. Y tú, de momento, estás bailando.

Pero para eso te tienes que levantar todos los días de la cama, poner música y dar unos pasitos de baile. Poco a poco. Perderás el ritmo, te olvidarás los pasos, pisarás a quien baile contigo una y otra vez y casi todas las noches te acostarás con dolor de pies.

Hasta que un día, sin saber cómo te verás a ti mismo en el centro de la pista, con una música maravillosa de fondo y sabrás exactamente lo que estás haciendo: estarás bailando El Baile de la Victoria.

Y te darás cuenta de que todo ha merecido la pena. Así que, por favor… no tires la toalla… por muy sudada que esté. Nunca tires la toalla. Y que siga el baile…

Esto va dedicado a todos los que, a veces, se levantan sin ganas y se acuestan pensando que la noche es larga y está llena de demonios. Está dedicado… a todos los que alguna vez nos hemos sentido así. Pero eso solo son ratitos dentro de la vida. El resto es bail


Y el otro tuerto de la familia añade esto: